Cuando se despertó una mañana de su inquieto sueño, se encontró en la cama, con su aspecto habitual de recién despierta. Estaba acostada sobre su espalda y, si levantaba un poco la cabeza, veía su vientre (la camiseta estaba un poco arremangada). "¿Tengo algo de barriga, o es simplemente que en alguna parte hay que meter los intestinos y otras vísceras?" La sábana estaba en trance de deslizarse al suelo. Lo evitó, con sus piernas habituales, y se levantó. "¿Por qué todas las mañanas me dará por pensar lo mismo?"
...como iba a decir antes jijiji...yo por las mañanas sólo pienso que no quiero levantarme!!!
asi que era ahiiii...gracias por la información yo siempre las recojía del suelo...asi que ahora ya sé donde meterlas a primera hora de la mañana...
¡Qué alivio! Una hermosa barriga de mujer (las de las mujeres siempre lo son) en lugar del vientre abultado de un monstruoso insecto. ¿Cómo te da por pensar esas cosas por las mañanas?
En la panza tenemos comida. Eso.
¿Como puedes pensar de buena mañana?
Por las mañanas, muchos somos un mero jirón de conciencia que ve un cuerpo postrado desde el punto de vista en el cual debería estar la cabeza. Y eso acojona.
Por otra parte, los intestinos y las vísceras se podrán guardar en prácticas bolsas herméticas y portátiles que saldrán al mercado en 2008, según industriales de Alcorcón. Todo sea por la línea.
cuidado con las metamorfosis; son más peligrosas las que van despacito: no te das cuenta.
Saludos
Las mañanas son el momento en el cual reaccionas y te das cuenta de que lo que has creído vivir no ha sido más que una fantasía al tiempo que te propones la firme tarea de convertir una de estas mencionadas fantasías en realidad durante ese día que despierta. Pero pronto oscurece y vuelves a quedarte dormido. El tiempo es un traicionero, nunca avanza a la velocidad deseada...
Escribes unas cosas muy buenas, tienes una de las formas de expresión más originales que he visto por la blogsfera ;-)
¡Saludos!