Según cómo pasa la luz a través de ellos, clasificamos los objetos como opacos, translúcidos o transparentes.
Yo a veces soy opaca, aunque la mayor parte del tiempo oscilo entre opaca y translúcida. Sólo en ocasiones me vuelvo transparente, aunque no sé cómo influye en ello el observador.
No es muy recomendable ser transparente todo el tiempo (queda poco espacio para las sorpresas).
Los Blogs son algo extraño. Hacen transparente a su autor, en la mayoria de los casos.
Mi caso?, creo ser demasiado opaco.
Saludos Parchesianos.
Bastante cierto el comentario. En las relaciones humanas la experiencia indica que la transparencia, ni constante ni frecuente, es apreciada. Por el contrario, puede resultar contraproducente. La transparencia es un estado que debe reservarse y dosificarse. Y de verdad también que, en esto de los blogs, en ocasiones nos descuidamos y mostramos nuestra transparencia.