Metal, resistencias y algún elemento más.
Dos manos en metal plateado. Una fría y otra caliente.
No sé cuál sería la intención del artista, el mensaje en la obra, pero resulta curioso tocar una mano metálica y que esté caliente, algo que parece más propio de una mano orgánica.
Epitelio, músculo, hueso.
Dos manos. Una fría y otra caliente.
Sé que no es de aquí de donde sacó la idea el artista. Tampoco yo he sacado de su obra mis manos. Ya las tenía antes de visitar esa exposición.
el frío de la mano derecha se templa con el calor de la mano izquierda y viceversa...los extremos, al final, se complementan...y esto no es nada nuevo...(escrito con las dos manitas!)